Charlando con… PEPE ZAMBRANO (CAPATAZ).

Pepe Zambrano.

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La primera vez que se metió debajo de un paso tenía quince años. El mejor recuerdo cofrade fue el Lunes Santo de 2008, cuando llevó todo un barrio, de los antiguos arrabales de la ciudad, a que lo viera Sevilla.- Es Pepe Zambrano.

Defíneme la Seman Santa de Sevilla

Uff, ¿qué decirte?, en varias palabras: sentimiento, tradición, arte, cultura, religión, está todo involucrado. La Semana Santa de Sevilla es una, pero cada persona lo vive a su manera y todas son Semana Santa. Unos desde el punto de vista del costal, otros desde el punto de vista de la imaginería, otros desde el punto de vista de la orfebrería, del tallado y cada uno lo vive a su manera y modo y todas son válidas y respetables.

¿Qué significa ser capataz de Sevilla?

Primeramente un honor y un privilegio. Es una cosa que desde chico pensaba en ello. Yo no he tenido familiares que hayan salido de costalero, que le hayan gustado la Semana Santa, como a todo el mundo pero el primero dentro de mi familia fui yo. De chico cuando iba con mis padres, en vez de mirar de la mesa para arriba, miraba de la mesa para abajo y levantaba los faldones, esto lo hacía cuando era muy niño. Es un mundo que siempre me ha gustado. Es una responsabilidad llevar a tu cargo a ciento y algo de personas. Para lo cual, no te voy a decir la manida frase de que somos una familia, pero intento que todo el mundo se conozca, parece que no, pero en un  colectivo de cien persona siempre es más fácil que todo el mundo se conozca.

Si llegaran mujeres a pedirte hueco, ¿qué harías?

Primeramente la trataría bien, no sería descortés con ella, todavía no se ha dado el caso pero la cuadrillas mixtas no valen. A mí no me importaría comandar una cuadrilla de mujeres, no tendría ningún inconveniente, pero cuadrillas mixtas creo que eso no va a ningún lado, por que cada uno somos de nuestro padre y nuestra madre y cada uno es de una forma de ser. La trataría con  total respeto, igual que a cualquiera que venga a pedir sitio, pero aquí la cuadrilla es de hombres.

¿Qué te parecen la variadad de ropaje de algunos costaleros?, ¿Eres partidario de que los costaleros vayan uniformados? 

Ante todo me debo a una hermandad, en este caso al Polígono de San Pablo, particularmente me es indiferente, si la hermandad quiere que vayan uniformados por supuesto hay que acatar la desición de la junta de gobierno, pero para mi me es indiferente, aunque haciendo una salvedad, no me gusta que saliendo en una cofradía vengan con costales grabados del cristo equis, no me gusta los costales con dibujitos, estrellitas, motivos infantiles. Los pantalones remangados me dan igual. En los últimos ensayos, en las proximidades de Semana Santa, hago esa salvedad; costales lisos, de raya, de cuadritios, todos son válidos, ahora no traerme ningún costal con motivos infantiles ni dibujitos por que automáticamente ese muchacho va para atrás.

¿Qué te parece que hayan cofradías que no dejen a sus costaleros que saquen otros pasos antes?

Eso es una soberana tontería. El capataz es consciente del quien te puede dar más o menos y hasta donde puede llegar y ahí es donde tú tienes que hacer la criba. No poniendo antes la criba de que no saques ningún paso. Tú eres concecuente de lo que te pueda dar un costalero tuyo  pero yo lo veo una tontería. Normalmente ocurre en hermandades con muchos nazarenos, de muchos aspirante a la lista de costalero. Se da en La Macarena que yo sepa, en la Esperanza de Triana nada más que te dejan salir hasta en Lunes Santo.

Este año he notado menos gente buscando hueco en la igualá del Polígono San Pablo, ¿a qué crees que es debido?

Una vez que terminamos la igualá, estuvimos viendo las fichas y el listado con las fotos de los aspirantes, de los 117 que se presentaron el año pasado, este año se presentaron treinta y algo y aparte de los que repitieron del año pasado, se presentaron cincuenta nuevos, osea casi noventa personas, por lo que se presentaron sobre 17 personas menos. ¿A qué se debe el descenso?, yo opino que se corre la voz de que no hay hueco y no se presentan en la igualá. También se puede deber a una razón, como el año pasado no salimos, la gente que intenta entrar dirán: “como el año pasado no salieron, este año no se van”.

¿Cómo llegastes al mundo del costal?

Tenía quince años, estudiaba en una academia y tenía varios compañeros del coro de la hermandad de Todos los Santos, de Omniun Santorum, y uno de los compañeros me preguntó que si quería salir de costaleros y le dije que sí. Salí en Los Javieres, como todas las cuadrillas estaban escasas de personal tú pasabas por la puerta de una iglesia, te hechaban el lazo rápido y te metían “pa entro”. Eso fue en Los Javieres, tenía quince años. En el mundo del martillo, en el año noventa y tres, tuve unas desavenencia con el capataz Manolo Torres y durante un tiempo no pertenecía al équipo, yo iba de contraguía con él. Siempre he sido muy claro, nunca he ido con la mentira por delante por que no hay necesidad, cuando veía una cosa que estaba mal se lo decía, estuve un tiempo fuera del equipo, fue un mes o menos. Si dejas de pertenecer al equipo, no fui a La Cigarrera ni al Polígono, pero fui a ver el paso y algunos compañeros me comentaron que estaban arrepentidos de la desición que habían tomado, pasó el paso y él me vio y me dijo que querían venir a mi casa para hablar conmigo, me pidieron perdón y me dijeron que volviera y yo encantado, pero no de contraguía, si no delante del paso. Esto fue una semana antes de Semana Santa, me lo pensé durante dos o tres días y “palante”.

De las sagas de capataces de Sevilla, ¿con cuál te quedas?

Me encanta como mandaba Pepe Ariza, ese hombre con la sobriedad delante del paso, no hay una voz más alta que otra, con la tranquilidad que lo mandaba, me encanta. Pero te tengo que decir que mi capataz es Manolo Santiago. Fue con el que empecé en el año ochenta, solo nombrarlo me pone los bellos de punta y que tenía una personalidad arrolladora. Un tío que aglutinaba a todo el mundo, tendría sus defectos como todo el mundo, como te animaba, un encanto de persona.

El mejor y el peor momento tuyo como capataz o costalero.

Como costalero el peor recuerdo el año que se murió Pepe Portal. Yo salía de costalero en La Lanzada, ese año fue un masazo, supongo que para el paso donde él salía de costalero del Cristo de la Salud, pero para las demás cuadrillas, te habló de una que salió el mismo día, eso llegó bastante. Todo el mundo iba callado, en silencio, nadie se atrevía a hablar una voz más alta que otra, para mí el año que murió Pepe Portal. Y el mejor, ya te hablo como capataz, la vivencia del año 2008 como capataz del Polígono San Pablo, desde el primer momento hasta el último. Por todos los sitios por donde iba pasando el paso, escuchabas comentarios de las personas y con el cariño que nos recibió todo el mundo. No tenía duda de como iba a responder la cuadrilla pero los nervios los llevaba por dentro. Donde mi cuerpo se serenó fue en la calle Jesús de la Tres Caídas, allí hubo un relevo y vi la cuadrilla que entraba, la cuadrilla que salía, los tíos llorando y abrazándose y yo que también soy muy “tierno”, las primeras lágrimas las eché allí. Y después hubo otro momento en la calle Tetuán, dando la vuelta de la calle Rioja a Tetuán, que la gente que estaba viendo el paso estaban llorando y yo no soy de piedra. Y un momento después nos enteramos de la ovación de La Campana a la Cruz de Guía, el paso por La Campana fue espectacular, aunque esos momentos no los vives por que estás enfrascado en la pelea y estás pendiente de lo que tienes que estar. Sobre todo la salida de 2008 y la muerte de Pepe Portal.

Cuéntame esa anécdota que llegó tu padre y te montó en el coche y fuísteis a La Macarena.

Yo vivía por aquel entonces en El Tiro de Línea, mi padre se crió por la zona de calle Feria, Alameda de Hércules, calle Divina Pastora y él le hubiera gustado, por que me lo contaba, haber sido hermano de La Macarena pero vivió una época de la gente “tiesa y canina” y me contó que sus padres le hicieron hermano de Montesión, llegó a salir dos o tres años de nazareno y en La Macarena no, era una espinita que él tenía clavada. Yo tenía ocho años, era invierno, lo recuerdo perfectamente y sonó el claxon, se asomó mi madre y le dijo : ” Dile al niño que baje”, “¿dónde vamos?”, “ahora lo verás”, me llevó a la Basílica de La Macarena y me hizo hermano de la cofradía, de mi hermandad de toda la vida, en la cual llevo de hermano treinta y nueve años. Salí de nazareno muchos años, con varita, con cirio, después salí con una bocina delante de la cruz de guía. Yo un año cometí una gran burrada, por que para mí es una burrada, yo salí el Lunes Santo de nazareno en Santa Genoveva, el Martes Santo de costalero en Los Javieres, el Miércoles Santo de costalero en La Lanzada, el Jueves Santo de costalero en Las Cigarreras y repartí mi relevo con mi compañero Antonio Castro, yo llevé el paso hasta El Cronómetro y él lo llevo hasta la calle Juan Sebastián Elcano, hasta la capilla de La Fábrica de tabaco y lo dejé allí por que me fui a mi casa a vestirme de nazareno de La Macarena.

Imagínate que el hermano mayor de La Macarena, Manuel García, se le cruza el cable, prescinde de Antonio Santiago y coge el teléfono y te dice “Pepe, vente pa cá”.

Para mí sería una ilusión muy grande, si llegado el tiempo no lo descarto, soy joven y llevo en esto dos días como aquel que dice, pero lo veo complicado por que se mueven muchos intereses y a eso no voy a llegar nunca, no a ser capataz de ese paso, que me encantaría, si no qué yo me muevo por otros derroteros, pero me encantaría.

¿Cual es el primer recuerdo que tienes de la Semana Santa?

El primer recuerdo que tengo es la calle Conde de Torrejón con mi padre y mi tío Viqui viendo La Lanzada, que con los años llegué a ser costalero de él. Y si no recuerdo mal, era por la noche y me parece que iba en sentido contrario, el recorrido a la inversa.

¿Qué significa la Hermandad de San Pablo para ti y tú para la Hermandad?

Para mí, qué decirte, es la hermandad que me dio la oportunidad de estar delante de un paso, es la hermandad que me dio la oportunidad en el año 2000, cuando Las Cigarreras dejó de contar con Manolo Torre, por que dijo que se retiraba del mundo del martillo y nosotros íbamos de segundo con él, igual que Las Cigarreras no apostó por nosotros, la hermandad del Cautivo si apostó por nosotros y me hizo responsable de la cuadrilla del Cristo en el año 2001, ahora mismo significa todo. Conozco a todo el mundo, todo el mundo me conoce como soy, con mis pros y con mis contras, por que cada personas somos un mundo, pero es la hermandad en la que me he criado en el mundo del martillo y del costal. Anteriormente han sido muchas vivencias pero aquí las he vivido más interiormente. He visto nacer un cuadrilla, en la cual yo también fui integrante en el año 92 junto con algunos compañeros que quedan todavía, practicamente la he visto nacer como hermandad.

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Una respuesta a Charlando con… PEPE ZAMBRANO (CAPATAZ).

  1. Yamila dijo:

    Quiero saber a que colegio fuiste en el Poligono San Pablo, lo pregunto porque yo fui al Colegio Rafael Alberti y tengo 40 años ¿Cuántos años tienes?

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